El blush, rubor o colorete es la mejor fórmula de maquillaje para lucir buena cara. Sin embargo, una mala aplicación puede conseguir el efecto muñeca pepona por un exceso de producto o un look mortecino, si se utiliza por debajo de las mejillas.
Los más sencillos de aplicar son los de textura en crema. Se difuminan mejor y ofrecen un halo de luz muy saludable.
Para una correcta utilización de estos o en polvo sigue estos consejos:
1. Busca tus mejillas: sonríe de forma exagerada y con un pincel aplícate un toque de blush en la zona más pronunciada.
2. Difumina: con movimientos circulares hacia las sienes.
3. Fusión natural: permite que el color se funde con tu piel. Para ello es mejor que realices los dos movimientos anteriores varias veces, dependiendo de la tonalidad que desees.
Fuente: BellezaPura.com

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